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dimecres, 21 de maig del 2014

Adiós Carme Teatre

Acabo de ver en facebook esta triste noticia. La sala Carme, que tantas veladas entretenidas nos ha ofrecido, ha tenido que cerrar sus puertas como consecuencia de la nueva ordenanza de ruido, que considera a las salas de teatro alternativas prácticamente como discotecas y trata de imponerles unas absurdas condiciones que ni si quiera las grandes salas cumplen, entre ellas por ejemplo que no existan viviendas colindantes. ¿Qué pretenden entonces, que se vayan a las afueras? ¿A un polígono, como las discotecas?



Me parece vergonzoso que después de 19 años este espacio tenga que bajar el telón de manera definitiva por no poder adaptarse a una kafkiana normativa. Desde luego no son estos buenos tiempos para las artes ni para la cultura. La subida del IVA por parte del gobierno supone un ataque directo a la democratización de la cultura, y por otro lado, los recortes en las ayudas y ahora este tipo de normativas ahogan a las iniciativas culturales alternativas, que se ven obligadas finalmente a cesar sus actividades, lo cual supone retroceder unos cuantos pasos en lo que a democracia cultural se refiere.

Hace no muchos días tenía noticia también del cese de actividades de "La Chimenea de Zaídia", un espacio lindo, con propuestas variadas, interesantes, colectivas, alternativas, creativas y de barrio, que estaba creando un ambiente estupendo y suponía punto de encuentro, intercambio y relación para muchas personas.

Lástima que estos pequeños sueños vayan cayendo mientras las creaciones del señor Calatrava se siguen manteniendo en pie.

Aire-Marina Guillén

dijous, 13 de març del 2014

El milagro de Candeal

 Anoche tuve el gusto de ver esta película-documental que da a conocer la labor social que el famoso Carlinhos Brown está llevando a cabo en su país. Candeal es un barrio de Salvador de Bahía, lo que podríamos llamar una favela, la cual, como no, se encuentra rodeada por otros dos barrios de clase alta. 

 Candeal es un ejemplo de cómo el arte puede ser un agente de cambio social  en el desarrollo comunitario. La historia me ha resultado muy similar a la de Nou Barris, en ambos casos hablamos de proyectos de Desarrollo Cultural Comunitario (DCC), en los cuales, a través del arte se consigue mejorar la realidad de muchas personas. 

 Me gustaría compartir con vosotr@s algunos de los componentes más importantes de este tipo de proyectos que he identificado en Candeal.

 En primer lugar se trata de un  proyecto que se lleva a cabo con personas que viven en un territorio, en un barrio y que tienen sensación de pertenencia al mismo.” En Candeal la gente tiene espíritu comunitario”, y eso es fundamental para conseguir implicación y participación, y efectivamente vemos como las personas son las protagonistas de ese cambio que se produce sobre su realidad. Por ejemplo a lo largo del documental asistimos a la construcción, a manos de los propios habitantes y de su trabajo voluntario, de una plaza en el barrio y se remarca en todo momento la importancia de su  función para la comunidad como espacio de juegos, como espacio para espectáculos, para poner puestos de artesanía…etc. 

 Otro de los ingredientes fundamentales del DCC es, el papel de la cultura, de las artes. Carlinhos empieza formando percusionistas en las calles de Candeal y en 1994 crea la escuela Pracatum. En este caso concreto es la música la que ha conseguido cambiar la realidad de muchas personas, ha hecho que la gente ame a su barrio y está ocupando y dirigiendo muchas cabezas. A través de la música se anima a los niños y niñas a seguir estudiando y a sacar buenas notas, se mejora su autoestima y además se tiene algo que ofrecer a los demás, al público, y esto es gratificante.

 Otro de los paralelismos que encontré con Nou Barris y que me parece fundamental para la continuidad de estos proyectos, es el traspaso intergeneracional y en especial el componente de formación para los jóvenes. En este caso se les ofrece una formación política y de gestión social, con el propósito de que los jóvenes del barrio se conviertan en líderes del proceso de desarrollo local y buscando también que Candeal tenga cada vez mayor presencia en la vida política de la ciudad.

 Igual de importante es el componente del Agente multiplicador. En Candeal son conscientes de la importancia de pasar humildemente todo aquello que se aprende, para que no se pierda y pueda beneficiar a otras personas. De hecho muchos de los que hoy trabajan enseñando a niñas y niños son gente del barrio, que llevan allí toda la vida, han pasado por el proyecto y ahora se quedan para seguir multiplicándolo, exactamente igual que en el Ateneu de Nou Barris.

 Y por último vemos también el papel del artista en estos proyectos de DCC a través de la figura de Carlinhos y también de Bebo. Ambos ponen sus conocimientos al servicio del proyecto y de las personas del barrio, tanto desde la parte que puede resultar más técnica, como desde el otro lado más expresivo, más de juntarse y crear,  expresar, pasar un buen rato…etc.

 Candeal, más que milagroso, me ha parecido mágico. Evidentemente entiendo que el  tener a una figura importante como es Carlinhos Brown detrás del proyecto, habrá facilitado muchas cosas, pero igualmente, lo importante y lo valioso del proyecto es cómo las artes pueden transformar la realidad de un territorio.

 A este respecto, os dejo con otro proyecto similar “la Tierra de las mil orquestas”. Este es en Venezuela, y también evidencia el valor de la música como elemento educativo para mejorar la vida de muchas personas dándoles oportunidades de un futuro digno. Que irónico resulta escribir esto mientras aquí nuestros gobernantes se apresuran en eliminar las asignaturas artísticas del curriculum por considerarlas poco útiles. Ellos sí que son poco útiles.


Aire-Marina Guillén


divendres, 28 de febrer del 2014

El circo social

 El viernes pasado tuve la gran suerte de poder asistir a la charla-conferencia sobre el proyecto del Ateneu de Nou Barris en el instituto Jordi Sant Jordi.

 Fue un verdadero placer escuchar a los tres representantes y conocer más a fondo el proyecto, el cual lleva ya 37 años en marcha, cifra nada despreciable. Por situarnos un poco explicaré que el Ateneu de nou Barris es un equipamiento cultural público, autogestionado. Y aquí reside su peculiaridad, porque aunque la mitad de su presupuesto es público, no encontraremos ningún funcionario o representante de la administración en sus órganos de poder, gestión o decisión, es decir, que gozan de cierta autonomía e independencia.


 El Ateneu me ha enamorado por tres razones:

- En primer lugar por lo comunitario del proyecto, porque nace de la unión y la lucha vecinal, de una ocupación, porque reivindica lo público como lo que es de todos, lo que es nuestro y no como lo de la Administración. Porque se trata de gente luchadora, que además han sabido conformar el proyecto de manera que se mantenga en el tiempo, lo cual resulta a menudo complicado. Las claves de este logro, en mi opinión, han sido la capacidad de llevar a cabo un traspaso generacional y la formación de los jóvenes que por allí han ido pasando, la cual ha permitido que esos mismos jóvenes hayan podido posteriormente enriquecer el proyecto con sus conocimientos, y además hayan sido capaces de seguir autogestionándolo.


- En segundo lugar porque utiliza el circo como herramienta inclusiva y transformadora de la realidad, de manera transversal. A través del circo se trabaja a tres niveles: personal, grupal y comunitario. Se trabajan valores y capacidades como la responsabilidad, el valor del esfuerzo, el trabajo en equipo, la escucha, la cooperación, la confianza…etc. Las personas ven mejorada su autoestima, cambia su autopercepción, se sienten capaces y se sienten valiosos, tal y como ellos comentaban, el hecho de recibir un aplauso es muy gratificante y motivador, y más aún para personas que no están acostumbradas en su vida a sentirse útiles o con grandes capacidades. En mi opinión el circo social es una herramienta muy completa, con grandes posibilidades, con la que se puede llevar a cabo una auténtica transformación de la realidad, como demuestra este proyecto y otros muchos que están en marcha. De hecho, aquí en Valencia existe también otro proyecto de circo social que está llevando a cabo la compañía La finestra nou circ.


- Y por último, me ha enamorado porque busca la creación y difusión de una cultura de calidad, sin elementos mercantilistas, y para ello, además de una línea de trabajo basada en la creación de espectáculos y la realización de laboratorios, también pone a disposición de los y las jóvenes los espacios sin coste alguno. Esto es importante porque para conseguir una auténtica democracia cultural, es importante facilitar el acceso a unos medios mínimos y básicos para, efectivamente, poder crear cultura.

 Para acabar, os dejo con un video que ejemplifica algunos de los elementos que he estado comentando sobre el circo como herramienta transformadora e inclusiva. Y me quedo con una de las ideas que salieron el otro día y que me gustó especialmente: Ante la crisis en lo público, que implica recortes en el soporte administrativo que hasta ahora teníamos, nacen las redes que permiten el soporte para que “las cosas” continúen, es decir, las iniciativas vecinales, comunitarias y ciudadanas.


Aire-Marina Guillén

diumenge, 23 de febrer del 2014

No sólo espectadores, sino protagonistas


Las políticas culturales actuales tienen su origen tras la IIGM, fue en el contexto de la postguerra donde se empiezan a garantizar unos derechos básicos a los ciudadanos/as como la educación, la sanidad o el desempleo, al igual que se empieza a considerar la cultura como un derecho. 

Es en este momento cuando aparece el concepto de democratización de la cultura, éste  se vincula a la idea de difusión y extensión de la cultura (literatura, obras de arte, teatro, música...) para todos los ciudadanos/as. Entendido como un bien colectivo hace referencia a una cultura a la que todos/as deben poder acceder, sin embargo, creo que este tipo de concepto ha sido más propio de una élite social, la cual no sólo ha generado este tipo de cultura sino que también ha sido la propia consumidora. Por lo que, la democratización social, en muchas ocasiones ha sido limitada y para el disfrute de un sector de la población con un estatus social determinado.

Siempre he pensado que el ser humano posee un potencial enormemente creador, necesita expresarse social y artísticamente de una u otra manera, por lo que, somos fuente de cultura y generadores de ésta por naturaleza. Es desde esta perspectiva donde tiene cabida un concepto, a mi forma de ver, mucho más interesante; la democracia cultural. Aunque es necesario tener en cuenta el primer concepto como punto de partida, éste último se centra más en la ciudadano/a como sujeto activo de la creación y la acción cultural. El ciudadano/a deja de ser un mero espectador/a y entra a formar parte de una posición más activa en las políticas culturales (grupos de teatro amateur, talleres de pintura, grupos de literatura, asociaciones culturales...).

El otro día mientras veíamos en clase el vídeo del Ateneu de 9 Barris de Barcelona vino a mi memoria el tiempo que estudié en Barcelona y rápidamente conecté con un proyecto que conocí durante unas clases de teatro que recibí en la ciudad Condal. El proyecto era sobre una asociación Argentina llamada El brote, ésta nació en Bariloche en 1997 a partir de un grupo de teatro formado por personas con enfermedad mental y jóvenes en situación de pobreza. El brote trabaja a partir de la investigación sobre el lenguaje teatral pero también elaboran y ponen en marcha otros proyectos grupales que desarrollan actividades de animación sociocultural creando y fomentando espacios de diálogo, de cooperación e impulsando el arte como herramienta de transformación social.

Hace unos días busqué por internet información sobre El Brote y tras alegrarme por ver que la asociación seguía trabajando en el proyecto -ahora con muchos más recursos que en el 2006, año en el que conocí su trabajo- también encontré un escrito de la asociación que definía a la perfección el concepto de democracia cultural trabajado en clase;

“Entendiendo la cultura como fuente de ciudadanía y democracia, y como aspecto indisociable del desarrollo humano, se busca generar espacios de formación y de organización comunitaria, en donde ensayar opciones nuevas para la resolución de conflictos, desde una metodología participativa apoyada fundamentalmente en herramientas teatrales. Cultura como la creación de un destino personal y colectivo. No sólo espectadores, sino protagonistas” . 
(Asociación El Brote)

Os dejo una parte de un corto documental realizado por el grupo de teatro El Brote, podéis encontrar el documental entero en Youtube. Espero lo disfrutéis. Hasta la próxima!





Firmado;

FUEGO(María Polo)