Hoy os quiero presentar a Yolanda Domínguez, una artivista cuyas iniciativas son muy de mi agrado.
Os invito a dar un paseo por su web e ir visitando los diversos proyectos que ha realizado, todos comprometidos con lo social, en luchas tan variadas y diversas como la igualdad de género, la crítica al consumismo o a los recortes, la lucha en favor del medioambiente...etc.
Creo que ilustra muy bien como el arte puede ser un aliado para la denuncia y el cambio social.
Os dejo con un vídeo que, personalmente, adoro. El del proyecto "Poses", que critica lo absurdo y lo ridículo del glamour que se nos intenta vender a través de las revistas, del mundo de la moda...etc. ¡Que lo disfrutéis!
Hoy quiero ahondar un poco más en el mundo del artivismo, el cual, como sabemos, surge de la interesante unión entre el arte y el activismo.
Las Elementas ya hemos hablado alguna que otra vez acerca de la importancia de las artes como herramienta de trabajo y transformación social, y como bien sabéis, creemos firmemente que la unión hace la fuerza. Es por esto, que la propuesta de juntar el arte con la acción política me ha parecido algo sumamente interesante y divertida. Se trata de una forma diferente de sensibilizar a la opinión pública sobre determinadas cuestiones, se consigue arrojar luz sobre aspectos conflictivos y de esta manera se contribuye a problematizar la realidad. No deja de ser una manera original de combatir el discurso hegemónico y crear cultura, utilizando la creatividad para dar voz a los discursos que tratan de ser silenciados por los medios de comunicación masivos. Algunas de las acciones que hemos visto en el documental me eran cercanas, pero no conocía el término Artivismo como tal.
En los últimos tiempos es evidente que se ha producido un auge de movimientos sociales como reacción frente a los recortes en derechos y calidad de vida que venimos soportando los que transitamos por el sistema capitalista. Y la incorporación del arte a la lucha política y social abre a ésta un mundo de posibilidades al hacer confluir la creatividad con el compromiso social. No se trata sin embargo, de algo nuevo. Ya los situacionistas llevaban a cabo acciones de este tipo con una finalidad política, por ejemplo mediante la creación de situaciones, o mediante el detournement. Buscaban la denuncia, captar la atención de la opinión pública sobre los fallos e injusticias de este sistema.
De las diversas propuestas que existen aquí en España, me ha parecido muy interesante encontrarme Enmedio, porque es éste un buen espacio para explorar las posibles conexiones entre el arte y la acción política. Los proyectos que llevan a cabo me han sacado una sonrisa y por qué no decirlo, también un aplauso. Creo que me gusta especialmente el punto publicitario que añaden estos profesionales a sus acciones. Este video es de una de mis propuestas preferidas, CierraBankia.
Otra de las cosillas interesantes que he encontrado por la red, es que el año pasado se celebraron unas jornadas de activismo creativo en Barcelona. Aquí tenéis el video presentación que, a mi parecer, recoge dos de los aspectos fundamentales de este movimiento. Por un lado la idea de que artivistas podemos ser tod@s en tanto en cuanto nos vemos afectad@s por las injusticias de esta forma de organización social. Se trata por tanto de una propuesta dirigida a la colectividad, que llama a la unión y a la recuperación del espacio público como espacio de l@s ciudadan@s. Y por otro lado, la idea de que la lucha puede ser divertida, puede incorporar un punto de humor, ironía y sarcasmo que resulta tan necesario en estos momentos difíciles.
Como educadora social me parece interesantísimo, a la par que motivador, conocer estos recursos. Creo que la labor educativa que podemos desempeñar no se ha de limitar únicamente al trabajo con las personas en situación de exclusión, opresión o como queramos denominarlo. Esta labor ha de venir acompañada de una lucha para cambiar las estructuras que oprimen y generan exclusión, en otras palabras, creo que l@s educador@s debemos también llevar un/a activista dentro, y en este sentido conocer estas propuestas nos abre un mundo de posibilidades para nuestras acciones.
Nos invito pues, a declararnos oficialmente educartivistas.
Hasta el otro día en clase no había escuchado nunca la palabra Artivismo, y es que tampoco nunca me había parado a pensar en ese tipo de acciones que pudimos ver en el vídeo. Me habían contado alguna vez sobre alguna o me sonaba haberla visto en la tele, pero nunca había tenido la oportunidad de presenciar en directo una experiencia como esta y mucho menos participar en ella. Pero al ver el vídeo me di cuenta de la potencialidad de esta especie de arte-lucha y su poder de llegar a mucha gente por su gran capacidad de llamar la atención y de participación. Creo que este tipo de acciones es una manera diferente de decir algo a parte de la pancarta y la marcha, que la gente no estamos acostumbrados a ver y que eso puede hacer que la gente se una con más ímpetu. Porque parece que mucha gente ya no cree en las manifestaciones tradicionales, creen que nos sirven para nada y que simplemente pides un permiso cortas una avenida y ahí se queda. Pero el artivismo puede convertirse en una nueva forma de expresión, de reivindicación, más transgresora por su carácter innovador. Porque cada acción es diferente, cada lugar donde se lleve a cabo puede ser nuevo y además puede tener un carácter de juego, de diversión en el que podemos involucrarnos todos y todas.